Reflexión No. 9 (2/6/2016)

Jacobo Majluta, primer picazo de refinería y un revolver 38 para cada hombre. Hablamos ya del supermercado de los salineros, de la Cooperativa de los Salineros del Noroeste Inc, y en esta cuarta entrega de cinco, hablaremos de la Refinería. En el año 1986 el presidente Jacobo Majluta dió el primer picazo de la refinería de Montecristi, por iniciativa del Gobierno Central 100% de capital estatal, dado que en ese tiempo exigían los consumidores una sal de buena calidad, y la sal marina de Montecristi, es cosechada generalmente en salinas cerca del litoral costero en donde la acción del sol y de los vientos favorece la evaporación del agua de mar hasta la saturación y la posterior cristalización de la sal, ese primer picazo puso a todo un pueblo y principalmente a los salineros con la adrenalina por las nubes, todos entendíamos que desde el gobierno se hablaba un lenguaje bien claro, empero, a la falta de palabra del gobierno, de fallar con dar el picazo y no construir nada, a sabiendas de que fue una falsa total, había un elemento peligroso que asechaba a los pobres salineros, que era la división entre ellos, que nunca se ponen de acuerdo, ya lo explicamos en la primera reflexión para los que me siguen a diario. Un amigo mío, el Doctor Miguel Perdomo Sosa, estando presente, y por cierto muy joven en la ocasión del anuncio esta la obra, me relató a mí, que cuando JACOBO MAJLUTA dió el primer picazo estaba muerto de la risa jajajajajaj jajajajaja jajajajaja, y eso no le gusto a él, como invitado al evento, y el tiempo, mis hermanos, le dió la razón, en pocos tiempos después trajeron las columnas y vigas pre-fabricadas y todavía andan en algunos lugares de Montecristi, pero no se hizo la refinería, y saben ustedes por qué no se hizo, porque los Salineros como sector se enfocan a un objetivo personal, no miran los logros mancomunados, no fueron capaces de articular por ante el gobernador de entonces, una propuesta para la culminación de esta obra, no hicieron nada por ellos mismos, en consecuencia, se fueron al muro de las lamentaciones; las sociedades sin propuestas solamente se lamentan y nosotros somos ese tipo de sociedad, sin propuestas; somos amantes de la improvisación y el que improvisa es un hombre si fe, desguarnecido y poco justo, yerra en sus propuestas comportándose como fracasado exponencial. En una ocasión el Presidente Leonel Fernandez, visitó a Montecristi, y la avanzada que tramita las participaciones en este tipo de acto, preguntó: ¿Qué cosas se podían hacer en Montecristi? El Sector pesquero pidió embarcaciones, motores y chinchorros. Es natural la formación de una Cooperativa. Los Salineros no pidieron nada, y no es porque no quieren, sino porque no han sabido formular una propuesta de refinería. Finalmente llega el turno del señor gobernador de la Provincia, y no halló de que hablar, se apretó en público al hablar como dicen y¿Saben que pidió en ese acto público? Dijo: "presidente, los hombres de aquí lo que necesitan cada uno es un revolver 38¨, y otra cosa más pidió, que no la voy a decir por aquí, pero si me preguntan en privado podría decirles, ese es nuestro pueblo señores, un pueblo sin par, único en el Mundo. Los Salineros de Montecristi, están sentados, de rodillas o de pies, recuerdan la FAMOSA BATATICA.