Reflexion No. 4 (25/5/2016)


Dos preguntas... La primera: ¿De qué vivimos? Y la segunda: ¿Cuál es nuestro potencial? Vivíamos hace mucho tiempo de la Sal Marina. Los qué nos hemos quedado estático en el tiempo, no despertamos de esta frase o arenga qué decía: "Cuándo se pagaba la Sal en este pueblo se veía la alegría...", y algunos decimos de manera afirmativa, si esos tiempos volvieran como una expresión del alma, todo fuera diferente, pero nos olvidamos de que nuestra población era apenas unos 4 mil habitantes, éramos tan pocos, que las campanadas del reloj se oía en toda la ciudad.

Los tiempos han cambiado hoy y somos más, las salinas son las mismas, y otros mercados han entrado en competencia. Vivimos en una isla, y por causas del destino estamos en una zona estratégica para convertirnos en el Eje Económico de la Región, y nuestro pueblo por pertenecer a la costa Norte del País, y a la costa Sur de los Estados Unidos de Norte América, la costa más Rica del Mundo. En esa franja entre costas se establecen múltiples actividades de negocios, y ese mercado hay que aprovecharlo, es decir, se presentan condiciones excelentes para el desarrollo de nuestro Pueblo. Si nosotros no trabajos en lleno para desarrollar el Turismo como meta, vamos a seguir sembrando en terreno estéril, pero debemos dejar que los hijos que más conocen del tema se conviertan en los actores principales, y los demás sigamos detrás de ellos, ese es nuestro Potencial Económico, no la Sal como muchos pensamos.